Abrí una cuenta en Tumblr, con la esperanza de hacer lo que no hago en este blog. No es mi idea abandonar un rejunte, pero sentía la necesidad de arrancar de cero.
La idea de #HistoriayPeriodismo es refrescar una noticia. Qué pasó hace x años y qué sucede hoy con ese mismo tema.
Necesitaría una mano. Mi idea es actualizarlo todos los días, aunque sé que sólo no puedo.
“La bandera argentina que molesta a los kelpers“, se llama el primer capítulo. ¿Qué movimientos tenía en mente Carlos Menem para acercarse a las Malvinas? Para leer, hacer click aquí.
Para la carrera de este domingo del Súper TC 2000, los corredores se concentran y se preparan, pero también lo hace la ciudad. El talento de los pilotos es la rapidez, la regularidad y la insistencia en llegar primeros, y en esta ocasión, por primera vez en Buenos Aires, conquistar las calles porteñas para lucirse. Pero este terreno no es de ellos: se lo disputan a miles de protagonistas que circulan a diario y le dan vida.
En la esquina de la peatonal Florida y Diagonal Norte, un grupo de amigos se impone como dueño de la calle. Ellos tocan música reggae e intentan alegrarles la vida a otros, con un sonido que transmite mucha onda positiva. La gente se detiene, escucha con tranquilidad y sonríe con timidez. Casi todos les dan una moneda, aunque también caen billetes de dos pesos. Buena recompensa.
Saxo, trompeta, batería y guitarra. Con muy poco uno puede presenciar un show vistoso. Tocan canciones de Los Pericos y Gondwana, pero no las cantan. Ellos también reclaman: no quieren que las autoridades desalojen a los manteros de la famosa peatonal porteña. “Arte = Inclusión”, dice una cartulina pegada en el piso.
Los cuatro están en su mambo. Cada uno mira lo que quiere: la vereda, el cielo, la calle o los edificios. Jamás posan su vista en la gente, pero saben qué melodías tocar para atraer nuevos oyentes.
A metros, dos jóvenes tocan un tango. Bandoneón y guitarra son los instrumentos que eligieron para expresarse, para hacer el viaje de las personas un poco más llevadero. Pocos se quedan a escuchar. ¿El tango ya pasó de moda? ¿Esa música es para los viejos? No hay respuesta, nadie lo sabe. Reciben algunas monedas y un puñado de aplausos.
Ambas bandas están en un mundo aparte, como si nada los rodeara. Difícil será que digan presente el fin de semana, cuando los pilotos del Súper TC2000, TC2000, Formula Renault y Fiat Linea Competizione aceleren a más de 200 km/h en el pavimento porteño. Miles de personas se acercarán a vivir en primera persona una fiesta única del automovilismo nacional. Seguramente no habrá lugar para la música, pero sí para otro arte.
“Para cualquier espectador de un medio audiovisual era fácil distinguir entre un contenido amateur de uno elaborado por la industria, ya que había diferencias evidentes en la calidad e incluso en la temática, sin olvidar tampoco que estos contenidos off-media obligaban a un esfuerzo para su visión, ya que distribuían fuera de los circuitos comerciales. Nuevamente, la aparición de internet como medio universal alteró esta férrea división haciendo más fácil que nunca que los usuarios se convirtieran en productores y distribuidores de sus propios contenidos, algo inédito en la historia de la comunicación”. La cita corresponde al libro “La comunicación vertical”, de Francisco Vacas.
De eso se trata el canal Decorah Eagles, en Unstream. Una persona que instaló una cámara en un árbol y filma, las 24 horas, a un águila que está empollando tres huevos.
En algunas semanas, ya hizo que más de 3.3 millones de personas entren a su canal y vean durante unos minutos al ave que no se mueve ni de casualidad de su nido.
Genera mucha curiosidad. Es una especie de Gran Hermano, pero más interesante. Forma parte de la invasión de la privacidad de un águila (!), y eso lo hace llamativo. En promedio, unas 25 mil personas ven en simultáneo el vivo y esperan que los tres huevos se rompan.
El muchacho/a que instaló la cámara logró, en algunos días, generar lo que miles de sitios webs o canales de información desean: un click.
“Las emisoras de TV convencionales deberán necesariamente transformarse en canales de contenidos audiovisuales continuos…”